Un baño de espuma

Elucubraciones de un alma perdida en un mundo incomprensible

Las aspas Viernes, 27 enero 2012

Archivado en: Sin categoría — titajú @ 20:33

Los que vivimos al lado de la costa gallega, ya sabemos lo que significa el ruido de las aspas:  el helicóptero de “SOS Galicia” está buscando desaparecidos.

 Llevo toda mi vida pegada a esta costa: a veces dulce como la miel, con olas suaves que te acarician los pies con masajes de agua helada y otras, encrespado y salvaje, reclamando a los humanos el trozo de tierra que le han robado y todo el daño que le han hecho durante años y años de saqueo y vertidos .

 Llevamos tres días con temporal en el mar; no tienes más que asomarte a la barandilla del paseo marítimo para alejarte, estremecida: El mar está tan furioso que ni las sirenas se han atrevido a bajar a la playa.

 Enfadados, indignados, también estamos hoy los coruñeses, que llevamos todo el día con el corazón encogido escuchando las aspas de los helicópteros, que buscan sin descanso a los que, casi con toda probabilidad, no volverán.

 Hoy, mi ciudad está de luto, y sobre ese silencio absoluto de los cientos de personas que se asoman a la playa para ver si hay esperanza, sólo se oye la bravura del mar, y  las aspas, girando.

 

Las sirenas Miércoles, 25 enero 2012

Archivado en: Hobbies — titajú @ 16:46

Estamos en enero (¡ya lo sé, menuda novedad!) y aquí, aunque no estamos en Burgos, también hace un pelete mañanero que pá qué te voy a contar.

 Y todas las mañanas que voy hasta la Torre (que no son todas las mañanas), me encuentro a un grupo de señoras ya mayorcitas, tapadas con bufanda, gorro, guantes y abrigo, como si fuesen a escalar el Everest.

 Este grupo de señoras, todas mayores de setenta añitos, se van a la playa y se quitan la ropa para darse un saludable bañito mañanero.

 Y yo, con mi ropa de invierno y tapada hasta las orejas, no puedo menos que admirarlas.

 Porque ya no es que haga frío de por sí (que lo hace), es que además, el agua de la playa de Riazor no se caracteriza, precisamente, por sus cálidas temperaturas ni a las tres de la tarde en pleno julio, ¡como para meterse en el agua a las nueve de la mañana de enero!

 Y  hay que ver a este botón de muestra, que incluso en el sur tiene que hacer descompresión cuando se mete en el mar, introduciendo un dedo del pie y volviéndolo a sacar repetidas veces hasta que el cuerpo entero se aclimata a la nueva temperatura; que jamás de los jamases consigue meterse en Riazor ni a la primera ni a la décima, y menos sin hacer la parada y posta en la orilla, cómo se me queda la cara cuando las veo entrar en el agua como si no hubiese diferencia alguna de temperatura entre el exterior y el interior. Se quitan la ropa, se van a la orilla y se meten en el agua, sin paradita por el camino.

 Estas señoras tienen que ser sirenas, y dicen las malas lenguas que nunca están enfermas.

Aún así, y que conste que lo digo desde mi más profundo respeto y admiración, de mayor no quiero ser como ellas.

 

Los Descendientes Martes, 24 enero 2012

Archivado en: arte,Hobbies — titajú @ 16:24

 Aunque me encanta el cine, reconozco que voy muy pocas veces.

 Me molestan los comentarios en voz alta; me molesta la gente que sorbe la bebida; me molestan los ruidos en general.

 Por otro lado, también me molesta mucho salir de la sala con la sensación de que me han robado el dinero; a veces, a cualquier cosa le llaman cine.

 Pero eso no me ha ocurrido con “los descendientes”, que es, como creo que sabéis porque sois todos unos chicos muy listos ( a mí las manías estúpidas de las feministas me dan igual; cuando digo chicos, hablo de chicos/as. A quien no le guste que cambie de blog, que hay mucho donde elegir), la última película de George Clooney. (Enlace aquí).

 La peli, que empieza con un monólogo del protagonista (George, claro), habla del lugar en el que vive: Hawaii; y de esa manera tan tonta me encontré retratada en la película.

 Porque a mi también me decían que estaba todo el año de vacaciones, tirada en la playa. ¡Cómo si nuestras enfermedades no dolieran, como si nuestros problemas no existieran!

  La película es magnífica, soberbia; es un desgrane de sentimientos, una lucha por la supervivencia  emocional y familiar, un canto a la vida misma, que cuando estás ya hundido, ¡tomaaaa! te cae otro problema, y otro, y otro…

 Después de ver “los descendientes”, creo que George Clooney no se merece sólo un óscar; alguien debería pagarle, además, unas vacaciones.

 

Bailar pegados Miércoles, 18 enero 2012

Archivado en: alegría,arte — titajú @ 18:43

Hoy he vuelto a la Torre.

Le he mangado al Cj su maravillosa parka de goretex y me he ido a la calle, junto con unos pocos elegidos. Lo gracioso del caso es que la parka se la compró  cuando estaba hermosote, y claro, sumado al hecho que ya de por sí toda su ropa me queda grande, si a él le queda grande yo doy auténtica pena.

Pero es igual, ¡así sólo me mojo de rodillas pábajo!

Y hoy no fui a un ritmo demasiado bueno; empecé fuerte y adelanté a un pobre infeliz del género masculino, que   pertenece al grupo de los que no puede soportar que hembra marujosa le pase, por lo que apuró el paso y empezó a darle caña mirando patrás como si yo fuera o fuese a atracarle.

Las ganas…

El caso que escapar no escapaba, porque por una vez no iba cantando, sino calladita, porque llevaba compañía.

Allá por la bahía de Riazor, al son de las olas, bailaban pegados dos delfines.

Hoy he disfrutado del paseo como nunca.

 

Azul… Miércoles, 18 enero 2012

Archivado en: ciencias — titajú @ 0:00

¿A que es bonito el color azul?

Yo, cuando pienso en el color azul, inmediatamente me viene a la mente el color azul de cielo, y el turquesa del mar Mediterráneo cuando no está guarrote.

 Pero hay una intensísima gama de azules; como el azul de los ojos de Paul Newman, por ejemplo. Como muestra, creo que no hay nada mejor. Claro que Paul Newman es un buen ejemplo para todo.

 Está también el azul pitufo, que es un azul muy deseado, sobre todo si te llamas Gargamel, claro.

 Y también hay otro azul, concretamente el del rotulador de mi hija pequeña, que se descargó en el estuche y que me tocó limpiar a mi.

 Y ahora tengo los dedos de color azul, de un  azul que no puedo sacar ni metiéndolos en lejía.

¡Arjjjj! ¿Por qué me pasarán a mi estas cosas tan raras?

 

Cenicienta Martes, 17 enero 2012

Archivado en: arte — titajú @ 17:06

Por mucho que pasen los años, los siglos; por mucho que la sociedad evolucione y vivamos en un país desarrollado con lo último en tecnología al alcance de la mano, siempre habrá una boba de las narices que friegue el suelo de la cocina a cepillo y de rodillas, como Cenicienta.

 Y es que por mucho que el mundo evolucione, cuando pones nuevo el suelo de la cocina y te hacen la pregunta del millón:

- ¿Quieres las baldosas pegaditas o mejor las dejamos con una separación en BLANCO, que queda más bonito?

 Pues si queda más bonito, mejor dejar la separación en BLANCO, ¿no? Claro que el truco es que queda más bonito siempre y cuando esté limpio y reluciente.Y si tenemos en cuenta que estamos hablando del suelo, y para más inri, de la cocina, eso de limpio y reluciente se convierte en tarea de titanes.

 Porque si es verdad que el suelo de la cocina se friega todos los días (con fregona) cada “x” días hay que sacar el cepillo ese de cerdas duras de color verde, feo como un pecado y útil como una lavadora, para darle a las dichosas separaciones esas BLANCAS que quedan tan monas cuando están limpias.

 Una hora, una hora exacta he estado de rodillas fregando el suelo de la cocina, y la próxima vez que tenga otra de mis ideas brillantes, por favor, que alguien me arree un collejazo, ¿vale?

 Prometo no denunciarlo.


 

Más Reyes Jueves, 12 enero 2012

Archivado en: alegría,amistad y familia — titajú @ 10:37

Si cada día del año te lo tomas como un regalo, seguro que hay algo que te hace sonreír.

Yo he empezado mi día de la manera más tonta; ilusa de mi, estaba absolutamente convencida de que hoy era viernes y que tocaba café, claro.

 Pero resulta que hoy (todavía) es jueves; otro día más a añadir a esta interminable semana, y se me vino el mundo encima a la nada desdeñable hora de las ocho de la mañana.

 Peo llegué al cole y empecé a repartir besos como todas las mañanas, y vino un papá y puso la cara para que le besase, que también quería su ración.

 Jorge se quedó sin beso entre otras muchas cosas, porque estaba sin afeitar y porque ya en su día dimos de qué hablar en el barrio cuando salí disparada a su casa en pijama a despertarlo y él se vino a la mía en pijama corriendo dos minutos después… cuando ambos cónyuges se habían ido a currar. No vamos a echar leña al fuego  aquella antigua y absurda historia.

 Y ya me centro, ya me centrooooooo.

 La cuestión es que Jorge me ha puesto una sonrisa perenne en la cara.

 Y la sonrisa se ha hecho enorme, enorme y radiante, porque ya me he lavado los dient… ¡ah, no; no era por eso! porque he recibido un mail de mis chicos españoles de Stony Brook que vienen de camino.

 Si eso no son los verdaderos Reyes Magos de la vida, no sé yo lo que serán.

 

Los chicos no lloran Miércoles, 11 enero 2012

Archivado en: Hobbies,música,para que no muera conmigo — titajú @ 15:36

 Lo chicos no lloran porque tienen que mantener el tipo delante de las chicas, para que nosotras podamos tener un hombro ancho sobre el que poder llorar.

 Los chicos no lloran, nos consuelan.

 Hoy he vuelto hasta la Torre, y he corrido menos de lo que corrí el lunes. A ver, hay gente que ha “nasío pá matá”, hay gente que ha nacido para correr, y gente que ha nacido para estar tirada en el sofá tapada con un mantita polar y bebiendo un té calentito.

 Yo pertenezco a ese tipo de gente.

 Porque he redescubierto que el deporte duele, ¡y vaya si duele! ¿Sabéis esos músculos que se sitúan en las ingles? ¡Sí, hombre, esos que están debajo de la masa de pelos que sobresalen por la línea del bikini! Pues no tenéis ni idea de lo que tiran, por no hablar de lo grandes que son. ¡Yo no sabía que tenía músculos tan grandes!

 Bueno, tampoco sabía que tenía músculos, para ser sincera.

 Y hoy he vuelto a la Torre, pero he dejado de correr (tampoco es que llevase tanto tiempo); porque si corro no tengo resuello, y si no tengo resuello, no puedo cantar. Y si no puedo cantar, no tengo aliciente para ir a la Torre. Y si no tengo alicientes, me meto debajo de una manta polar bebiendo té calentito.

 Así que prefiero cantar, y como hoy tocaba a “The Cure”, pues me acordé de que los hombres no lloran.

 Y no lloró el chico que iba en bici y que resbaló en un charco helado y se cayó con todo el equipo; pero yo había resbalado dos minutos antes, dándome la culada del siglo, y tampoco lloré… en ese momento.

 Ahora tengo agujetas y además tengo el culo negroide, como Beyoncé (ejem…).

Y como yo no soy un chico, pues lloro.

 

Smoke on the water Lunes, 9 enero 2012

Archivado en: amistad y familia — titajú @ 16:49

 El frío de la mañana me ha puesto carámbanos en las orejas, y es que, cuando voy a la Torre, no llevo pendientes, que me pesan.

 ¡Madredelamorhermoso, qué frío hace hoy en la Coruña!

 He empezado el año muy enfadada conmigo misma, porque aunque mi Yo inconsciente (el habitual) tiene completamente sometida a la conciencia, ahora se han puesto los dos de acuerdo para no dejarme vivir.

 Antes era fácil; la conciencia, esa hija de su madre que vive en nuestro interior, decía cosas como:

- Tienes que hacer ejercicio, tienes que hacer ejercicio, y tienes que hacerlo ¡¡YA!

Y mi yo inconsciente le soltaba un:

- ¡Cállate! ¿No ves que hoy le duele la espalda (o llueve, o hace sol,  viento, o es martes, o…)?

 Y la conciencia, acorbadada, se callaba, y mi inconsciente y yo éramos felices y nos llevábamos bien, riéndonos de la pobre conciencia, que se escondía, azorada.

 Pero yo no sé qué ha pasado este año, que la conciencia ha estado lavándole el cerebro a mi inconsciente y ¡SE HAN PUESTO DE ACUERDO, LOS CABRITOS! Ahora no tengo a nadie que me eche una mano, y entre los dos me tienen la cabeza fina.

 Así que no me ha quedado más remedio que esconderme entre capas y capas de ropa, y poner el cuerpo en marcha otra vez.

 Y mientras repasaba a voz en cuello las canciones del ipod, me encontré al soldado guardián del museo del Hombre con un fermoso vestido setentero en patchwork que le queda un poco ajustado (es que el turrón, ya se sabe), y es que lo bueno, aunque sea de otra década, sigue siendo bueno y queda bien.

 Como Smoke on the Water, por ejemplo, que tendréis que buscar en youtube porque este ordenador es nuevo y estoy con el firefox y no sé subir vídeos.

 Apampanada que es una.

PD: Ya lo sé, yo tampoco entiendo el post.

A veeer, creo que ya vaaaaa…

 

Los números de 2011 Viernes, 6 enero 2012

Archivado en: varios — titajú @ 16:39

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2011 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Madison Square Garden puede albergar 20.000 personas por concierto. Este blog fue visto cerca de 65.000 veces en 2011 .Si fuese un concierto en el Madison Square Garden, se precisarían alrededor de 3 actuaciones para que toda la gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

 

La Navidad Miércoles, 21 diciembre 2011

Archivado en: General — titajú @ 22:38

Hace tiempo que no escribo.

Hace tiempo que mi baño de espuma aparece vacío y seco, y es que, además de no tener tiempo, no tengo ganas.

Ha llegado la Navidad otra vez y me ha pillado de sorpresa, de sopetón. Abrí los ojos una mañana y me encontré con las niñas de vacaciones. Así, sin anestesia.

Pero aunque no tenga ganas de escribir, ni ganas de nada en particular, no quiero dejar pasar estas fiestas sin desear a todos vosotros, amigos propios y virtuales, una Feliz Navidad.

Y lo voy a hacer con una frase que no es mía, es algo que me mandaron hace un par de días, cuando alguien muy querido y muy cercano, me felicitó la Navidad.

“Si tu felicidad depende de mi cariño, considérate la persona más afortunada del mundo”.

Este año no hay villancico, y es que tampoco tengo ganas.

Un beso a todos,

Ju

 

Los Días Perfectos Jueves, 8 diciembre 2011

Archivado en: amistad y familia — titajú @ 21:11

- “¡Mamáááá, este libro está mal; dice que las amas de casa son población no activa, ¡pero si sois las que más trabajáis! Lo voy a corregir ahora mismo”.

- “¡Quietaaaaaaaa, ese libro está perfectamente; se nos considera población no activa porque no generamos riqueza y no nos pagan”.

- “Pues entonces los que están mal son los que hacen esas clasificaciones. Tú no hagas caso, mami, que eres la persona más activa que conozco”.

Cada día que pasa me enamoro más y más de mi hija, que consigue hacer, con sólo una frase, que un día anodino se convierta en un día perfecto.

 

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.