Un baño de espuma

Elucubraciones de un alma perdida en un mundo incomprensible

Las falta de consideración Jueves, 12 Junio 2008

Archivado en: amistad y familia — titaju @ 14:56

Hace unos años de casó uno de nuestros amigos.

Como al novio le daba todo igual y dijo que pasaba de todo, fue ella la encargada de todo: Eligió iglesia, restaurante, menú, fecha…  todo. El problema es que coincidió el día fatídico con la final de fútbol España-no se quién, y absolutamente todos los machos del convite (novio y suegros incluidos), estuvieron despotricando toda la boda, que si vaya faena, que poca consideración, mira que no hay días en el año… En fin.

 Pero (si es que siempre hay un pero) resulta que este mes tenemos otra boda, y como el novio no quiso tener problemas con la fecha, ya tuvo buen cuidado que no coincidiese con tenis, fútbol, fórmula uno, motos, canicas y sabe Dios qué más, y eligió el 28 de Junio.

 Pues resulta que ha metido la gamba con tanta fecha, porque hay un pequeño detalle (casi sin importancia par el novio, pero vital para todos los demás), y es que dos días después empiezan las rebajas.

 Pues no señor, no seré yo quien compre ropa, porque si dos días después veo el vestido a mitad de precio, me puede dar algo. Podíamos ir todos monísimos de la muerte por cuatro duros, y van y se casan antes de las rebajas.

 Pues toca reciclar modelito ¡Vaya falta de consideración!

 

Manías personales Domingo, 8 Junio 2008

Archivado en: General, varios — titaju @ 21:15

 Serán cosas de la edad, que es lo más probable, pero cada vez tengo más manías estúpidas de las que soy incapaz de deshacerme.

  A veces me descubro a mí misma haciendo las cosas más raras que pueda imaginar, y no me doy cuenta e ello hasta que, por haches o por bes, me paro a darle al cerebro un poco, por aquello de que no se me oxide.

 De buenas a primeras se me ocurren dos: Soy incapaz de hacer una cama con el calzado puesto; tengo que estar, o descalza del todo, o en calcetines. Zapatillas o zapatos, jamás. Es que me horroriza.

 La segunda manía es la de ponerme crema en las manos antes de planchar, y tampoco sé porqué. El caso es que el otro día se me acabó la crema de las manos y estuve tres días sin planchar porque no me acordaba de comprarla (tres días sin planchar en mi casa, significan cuatro horas seguidas de plancha de un tirón), hasta que bajé a la peluquería de debajo de mi casa y les choricé un poco de crema.

 Debe de ser la edad. 

 O el alzheimer.

 O yo que sé.

 Pero, por favor, decidme que no soy la única con manías chorras.

 

Incongruencias Viernes, 6 Junio 2008

Archivado en: amistad y familia, varios — titaju @ 21:25

Las llamadas por el móvil en el extranjero son un atraco a mano armada, aptas sólo para economías saneadas y libres de impuestos como las de los banqueros suizos.

 Previsores que somos, buscamos compañías asequibles y encontramos SIMYO (aquí hay dos versiones; mi marido dice “SIMLLO” y yo “SIMIO”, quedaos con la queráis).

 Compramos la tarjeta, la metemos en el móvil y procedemos a dar el número a los abuelos. Mis suegros, previas advertencias de que no llaméis para tonterías, que es muy caro, sólo para urgencias etc, apuntan el teléfono y ya está. Pero llamo a mis padres, les doy el número, les digo que no llamen para tonterías, que es muy caro, que lo dejen para las urgencias, pero si es muy grave que no llamen, que no me amarguen las vacaciones, y en esto me responden:

 - “Entonces, ¿para qué nos das el número?”.

¿Alguien sabe la respuesta?

 

La clase media Miércoles, 4 Junio 2008

Archivado en: Hobbies — titaju @ 15:23

Pertenezco, como muchos a la clase media española.

Pero nunca me había dado cuenta de era realmente, como decía Mafalda, clase mediaestúpida, o estúpida del todo.

 Acabo de volver de vacaciones. Me he hecho un crucerito por el Mediterráneo, con islas griegas incluidas, que  me ha transportado de golpe a un universo de calidad y bienestar que jamás había soñado, y claro, el aporrizaje de vuelta ha sido brutal. Aún sufro las consecuencias de jugar a ser rica. Odio mi ciudad, la rutina diaria y el mal tiempo gallego.

 Pero lo que más odio es ser de la clase  mediaestúpida española. ¿Por qué? Porque yo, por ser española de la clase media (la alta no se fija en el sueldo y la baja, ni se lo plantea), me he dejado un pastón en el viaje, cuando los italianos en particular y los europeos en general, pagan un 25% menos por un camarote exacto al nuestro.

 Una broma. Así que, además de la depresión, el síndrome postvacacional y demás gaitas, tengo un cabreo de caballo por ser europea de segunda, y mediaestúpida.

 Perdón. De media nada. Somos estúpidos integrales.