Un baño de espuma

Elucubraciones de un alma perdida en un mundo incomprensible

Cuando el viento sopla Jueves, 30 Abril 2009

Archivado en: alegría — titaju @ 23:31

3474107346_097a0b69ed_m1 Mi ciudad es ventosa y, a veces, cuando el viento sopla de verdad, parece que me infla las velas y empuja mi barco hacia adelante. Al fin y al cabo, soy hija de marino y nacida en puerto de mar.

Porque  hay días como hoy, en los que una amiga me ha dado las gracias por escucharla; en los que la profesora de mi hija me ha abrazado conmovida por echarle un cable ante una denuncia injustísima; en los que  me  he encontrado con una vieja amiga que ahora vive en Sevilla ( escapando de la feria de abril), en los que me he reunido con un montón de gente buena para que los niños merienden en el McDonald´s lo que se les antoje.

Porque mi marido ha comido en casa, porque cada día sale el sol, porque las listas escolares incluyen al hijo de unos buenos amigos, porque me miro al espejo y veo a la Titajú de siempre, la que sonríe, la que lucha, la que pelea por lo que considera justo, y la que hace un pollo riquísimo para comer.

Hoy sopla el viento y se ha llevado nubes, pesares, cabreos y ¡mañana es festivo!

Mañana es vuestro día, trabajadores del mundo. Que lo paséis bien.

(Foto by Cj Escudero, como la del post anterior).

 

Caminante no hay camino… Jueves, 30 Abril 2009

Archivado en: Hobbies — titaju @ 11:36

… se hace camino al andar.

¿Os suena? La cantaba Serrat hace muchos años, en un homenaje a Machado (ahí os dejo un enlace a la canción con un vídeo. A mi me encanta, porque es como me siento muchas veces).

A veces necesito perderme para encontrarme. Supongo que os pasará a todos.

Hay días duros; no son días depres, o nostálgicos; son simplemente, días duros, en los que lo das todo y no recibes nada a cambio. Tropiezas una y otra vez contra un sistema injusto, con pasotas, con gente que no tiene más misión en este mundo que el poner trabas porque “yo puedo hacerlo”.

Y entonces, cuando notas que, o desapareces por un momento o vas a cometer un asesinato con todas las de la ley, lo mejor es perderte.

Y respirar.

Y para respirar, lo mejor es la naturaleza y el verde.

Y menos mal que vivimos en Galicia (lo digo por el verde) y además, tengo la inmensa suerte de estar en un barrio con un entorno increíble.

Cuando necesito perderme para volver a encontrarme, salgo a dar un paseo… detrás de casa.

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3.283 ovejitas Miércoles, 29 Abril 2009

Archivado en: Política — titaju @ 14:29

ovejas Ayer tuvimos sesión en el Consejo Escolar.

 Normalmente paso de estas historias, pero este curso me rompieron la cabeza con eso de “vamos, que cuantos más seamos, más presión podremos hacer”.

 Y una, que es idiota de nacimiento y que no tiene remedio, se apuntó a las elecciones, y ganó por una goleada sin precedentes en las votaciones del colegio. Y aún no sé por qué.

 Y ayer, ¡oh, ayer! ayer me quedé afónica peleando con todos, porque el grupito al que me uní “para hacer presión”, que tanto me pidió que me dedicase a esto, me dejó solita y no se dignó ni abrir la boca.

 Y allí quedé yo, sola y sin apoyo moral ni ético, pidiendo a voz en cuello que se celebre la fiesta de graduación infantil como todos los años, y que han sacado porque Madrid dice, con toda razón, que los niños de infantil no se gradúan.

 La graduación de infantil es un acto en el que los niños, peinaditos y con su uniforme, reciben un diploma y la foto de los compañeros de la clase con su profe.

 El coro canta, los profes se despiden de los alumnos que ya pasan a la zona de primaria, y lloramos todos a moco tendido.

 Ya veis el daño que puede hacer la graduación al colegio, eso sin contar que los niños que ya conocen la historia (lleva años haciéndose) están deseando recibir su diploma. A ver quien les dice que no se hace.

 Pues yo sola, y el resto de los padres afectados, todos callados y sin decir ni pío, por si acaso.

 Total, que llegué a casa de un mal humor (mejor no os hablo de los expedientes que tuvimos que abrir a tres angelitos) que ni te cuento, y eso me valió una preciosa noche en blanco.

 Lo que más joroba de la noche que no duermes, es tener compañero de cama. Porque el mío duerme como un bendito; él se tapa, cierra los ojos, y hasta que suena el despertador.

 Y yo, con los ojos como platos, el corazón a mil por hora y de una mala leche impresionante, veía, inexorable, al maldito despertador marcar las horas, los minutos, los segundos.

 Empecé con los ejercicios de relajación para bajar las pulsaciones, cosa que, por cierto, conseguí (a medias).

 Seguí buscando recuerdos agradables, pero estaban ocultos por unos negros nubarrones que no dejaban ver nada, y acabé con la consabida historia de contar ovejitas.

 Nunca lo había hecho, pero como se me ha dado por los ensayos, pues ¡hala!, a ensayar.

 Y conté hasta 3.283 ovejitas en todas las posturas imaginables, excluido el kamasutra. Vamos, que mi forma de contar era tal que así: “una ovejita pastando, dos ovejitas balando, tres ovejitas bebés, cuatro ovejitas en el cine”… Evidentemente, muchas de las situaciones se repitieron, porque aunque había ovejitas en el Consejo escolar, en urgencias, en el Congreso y chillando en la cola de un avión con  overbooking, hasta 3.283 hay mucho que imaginar.

 Cuando me cansé de las ovejitas (de hecho conté hasta 3.282, porque lo último que dije fue ¡Y LA MADRE QUE LAS PARIÓ!), eran las cuatro y veinte de la mañana.

 Y lo última hora que recuerdo es las cuatro y cincuenta y seis (es un reloj digital).

 Me siento como un trapo sucio y pisoteado por 3.283 ovejitas; tengo alergia a la lana de por vida, y he pasado una noche en blanco por algo que no lo merecía.

 Es la última vez que me presento voluntaria a algo.

 Y a partir de ahora, en las reuniones que me quedan, cerraré el pico, y ahí se caiga el mundo , el colegio, y todos los rebaños habidos y por haber.

 

Modernos, los antiguos Martes, 28 Abril 2009

Archivado en: Política, amistad y familia, humor, poesía — titaju @ 22:32

 O eso decía Mafalda.

 ¿Os acordáis de aquella preciosa canción de “duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo, negrito?

 Mucho me gusta. Ahora no se podrá cantar porque lo de negrito será discriminatorio, por lo menos. Pues es igual, a mi me gusta mucho.

 Y mucho me gusta dormir. Alexa Cohen, que lo sabe a ciencia cierta (no en vano lleva 40 años compartiendo apellido conmigo, o yo con ella), me ha mandado una preciosa poesía dedicada especialmente a mi, si algún día memorable se me da por buscar empleo (Dios no lo permita).

 Aunque no os guste la poesía, y si habéis llegado hasta aquí, seguid leyendo. No tiene desperdicio:

  ”Hijo mío, por favor,

 de tu blando lecho salta.

  Déjame dormir, mamá,

que no hace ninguna falta.


 Hijo mío, por favor,

levántate y desayuna.

 Déjame dormir, mamá,

que no hace falta ninguna.


 Hijo mío, por favor,

que traigo el café con leche.

 Mamá, déjame que en las sábanas

un rato más  aproveche.


 Hijo mío, por favor,

que España entera se afana.

 ¡Que no! ¡Que no me levanto

porque no me da la gana!


  Hijo mío, por favor,

que el sol está ya en lo alto.

 Déjame dormir, mamá.

 No pasa nada si falto.


  Hijo mío, por favor,

que es la hora del almuerzo.

 Déjame, que levantarme

me supone mucho esfuerzo.


 Hijo mío, por favor,

van a llamarte haragán.

 Déjame, que nunca

me ha importado el que dirán.


 Hijo mío, por favor.

 ¿Y si tu jefe se enfada?

 Que no, mamá, déjame, 

que no me va a pasar nada.


 Hijo mío, por favor,

que ya has dormido en exceso.

 Déjame, mamá, que soy

diputado del Congreso

y si falto a las sesiones

ni se advierte ni se nota.

 Solamente necesito

acudir cuando se vota,

que los diputados somos

ovejitas de un rebaño

para votar lo que digan 

y dormir en el escaño.

 En serio, mamita mía,

yo no sé por qué te

inquietas, si por ser culiparlante

cobro mi sueldo y mis dietas.


 Lo único que preciso,

de verdad, mamá, no

insistas, es conseguir otra vez

que me pongan en las listas.

 Hacer la pelota al líder,

ser sumiso, ser amable

y aplaudirle, por supuesto,

cuando en la tribuna hable.


 Y es que ser parlamentario

fatiga mucho y amuerma.

 Por eso estoy tan molido.

 ¡Déjame, mamá, que duerma!


 Bueno. te dejo, hijo mío.

 Perdóname, lo lamento.

 ¡Yo no sabía el estrés

que produce el Parlamento!”

 Esta preciosidad es de un tal Fray Junípero, religioso franciscano español (1713-1784). A mi lo mandó mi hermana por email, y rebuscando en el internet, que para eso está, encontré esto.

 Para que luego digan que evolucionamos.

 

Ensayo sobre el mundo digital Lunes, 27 Abril 2009

Archivado en: Hobbies, amistad y familia, ciencias — titaju @ 21:38

 Aunque me gusta mucho leer, cada vez que cojo un libro y aparece la palabra “ensayo”, me entran náuseas; he aprendido, con el tiempo, a asociar a la palabra “ensayo” otra palabra muy gráfica: “tostón”.

 ¿Por qué? Supongo por la cantidad de ensayos infumables que me he tragado por recomendación de gente muy culta, muy culta, pero muy aburrida.

 ¿Y esto a qué venía? ¡Ah, ya! Que me voy a hacer mi propio ensayo, de ahí que este post esté en la categoría de “ciencias”.

 Entendámonos. No pienso escribir un libro (soy incapaz; lo mío son historias cortas y poesía); solo pretendo puntualizar algo tan evidente para mi por tener acceso a las tripas de este blog, y compartir así con vosotros.

 Llevo un año y poco con este blog. Tengo casi 35.000 visitas en mi haber.

 Hay gente que vuelve, gente que insulta, gente que alaba y gente que no comenta.

 Hay gente que escribe, gente que sólo lee y gente de paso.

 Vamos, que “hay gente pa tó”.

Pero analizando en profundidad mis 261 post (ya os dije que era un ensayo), me he dado cuenta de una cosa fundamental: los blogueros somos unos muertos de hambre.

 Ya me contaréis a mi a que viene tanto éxito en los post en los que se habla de comida; todos tienen más de 50 visitas. Los demás, no llegan a 35 y algunos no se acercan.

 Cada vez que se habla de chocolate, pasta, pan, té, café (válgame…), empanadas, morcillas, filloas o yo que sé qué, hay una expectación impresionante.

 Los comentaristas habituales entran todos. Siempre aparece alguien nuevo y las visitas se disparan, no hasta el infinito, pero sí un poco más acá. Tiene que haber una explicación lógica, pero como la psicología no es lo mío, me limito a sacar la conclusión más fácil y sencilla; nos gusta comer, y si es posible, cosas ricas, sin venir a cuento y a cualquier hora.

 Bueno, ya os he dicho que lo mío son los relatos cortos, y como ya os he informado, aquí lo dejo ya.

 Espero que este ensayo os haga pensar, que comer ya sé que lo hacéis, y muy bien, por cierto.  ;-)

 

Actualizando la despensa Domingo, 26 Abril 2009

Archivado en: Hobbies, amistad y familia — titaju @ 23:02

despensa Para una maniática compulsiva del orden como yo, el revisar armarios y poner cosas al día es algo fundamental, y hoy le tocó a la despensa.

 ¿Por qué? Por la sencilla razón que al fondo quedan las cosas con fecha de caducidad más próxima, y hay que pasar lo de atrás para delante y viceversa.

 Y además, te llevas alegrías insospechadas.

 Para empezar, apareció un bote de los genuinos y maravillosos mini pepinillos en vinagre, vicio entre los vicios, y que estaba convencida de que no quedaban.

 Ya tengo aperitivo.

 Y para seguir, apareció caído detrás, un envase de spaguettis italianos comprados en el “Corte Inglés”, en la última feria europea de la alimentación. Era un paquete de los más largos y extrafinos spaguettis que existen, y era tan grande el envase que lo puse de cualquier manera porque no cabía, resbaló y cayó al fondo.

 Ya tengo comida.

 Y eso que la pasta no es algo que me vuelva loca; debido quizás a los largos años de estudiante en Santiago.

 Quien más quien menos, si ha estudiado fuera de casa, ha acabado empachado y asqueado de pasta con atún y tomate; es muy raro que en esta casa llegue a formar parte del menú diario.

 Y es que las pocas veces que hago spaguettis, utilizo nata o algún picadillo de anchoas y aceitunas negras; cualquier cosa es mejor que el sabor a Estadística que me dejó el mejunjillo incomible.

 Y  me puse manos a la obra. Es domingo, el tiempo no es demasiado bueno y ayer tuve un día duro, tanto física como psicológicamente hablando, y los spaguettis gustan a la peña familiar y no dan demasiado curre.

 Así pues, cocemos la pasta.

 Cocer la pasta no tiene demasiada ciencia. Coges el ollón más grande que tengas, le pones sal, y a hervir. Mientras lo haces, puedes conectarte a internet y poner un post o entrar en blogs; es interesante, instructivo, y no hay nada en la vitro que se pueda quemar si te distraes.

 Cuando hierve el agua (más o menos el tiempo de contestar siete u ocho correos, si tienen vídeo), añades la pasta poco a poco, empujándola y reblandeciéndola en el agua para que se doble y entre en la olla.

 Que vuelva a hervir.

 Aquí es mejor que apagues el ordenador o que te lo lleves a la cocina, porque la pasta larga y fina se cuence enseguida y aquí nos gusta tirando a “al dente”. Durilla, vamos.

 Y empezamos con el acompañamiento. Troceas setas o champis. He optado por las setas porque los champis eran de lata y me apetecía algo fresco. Troceas jamón en taquitos.

 Voy a hacer un inciso: Puedes coger lonchas de jamón serrano y cortarlas con las tijeras; puedes comprar taquitos hechos y abrir el envase, o puedes coger un buen trozo de jamón ibérico y trocearlo tú mismo. Aleja a los moscones porque al olor del jamón aparecen todos los miembros de la familia preguntando:

-”¿Cuándo comemos?”- Aunque acaben de desayunar.

 En mi caso, como estamos a fin de mes y soy un ama de casa moderna y vaga, se abre el envase marca “Carrefour”, y se mezcla el jamón con las setas.

 Una cosa. No es que no nos guste el jamón ibérico; en realidad nos encanta. Pero no voy a estropearlo mezclándolo con pasta y además, no suele durar tanto como para poder usarlo para cocinar.

 La mezcla de jamón con setas se pone en una sartén con mantequilla derretida; pochas (¿se puede pochar en mantequilla?) o remueves un poco la mezcla y añades pimienta blanca recién molida, vino blanco y perejil.

 Ahora reduce a fuego vivo.

 Aprovecha, quita el ordenador del medio y pon la mesa, porque el vino se evapora enseguida y los spaguettis tienen que servirse muy calientes.

 Cuando el vino se haya consumido, añade nata para cocinar, de esa que venden en tretrabrick. Si tienes un marido como el mío, sólo tienes que añadir la pasta, calentar todo junto y servir.

 Si por el contrario, tu familia es decente, mezcla también un poco de queso Mascarpone.

 Añade la pasta, y a comer.

 El resultado es espectacular.

 Y de primero, en plan vistoso, fácil y primaveral, endivias rellenas de salmón ahumado y anchoas.

 Y es que en la despensa, una vez que rebuscas bien, encuentras de todo.

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Echarte de menos Viernes, 24 Abril 2009

Archivado en: General — titaju @ 17:00

 Mañana estás de aniversario, de aniversario de muerte.

 Hace ya mucho que te has ido, Bego, y cada día, ese hueco que dejaste se hace más grande, más profundo, más negro.

 No hay un sólo día de mi existencia en el que no piense en ti, en tus motivos para hacer lo que hiciste, en lo que pudimos hacer los demás para evitar tu salto al vacío.

 No hay un sólo día que me encuentre con tu marido y tus hijas, que no me entren ganas de llorar. Rafa viene poco por el cole, pero sólo se para conmigo.

 No sé si es porque no hago preguntas, porque lo sigo tratando como siempre (a pesar del enorme esfuerzo que me supone), o porque sabe que Claudia sigue adorando y defendiendo a tu peque donde quiera que esté.

 Todavía hoy, después de tres años, me quedo mirando para tu edificio y pienso en qué te pudo pasar, en la pena tan grande que arrastrabas y que no vimos. ¡Por Dios, Bego! ¡Si te veía todos los días! ¡todos los días, a la misma hora, hablábamos de nuestras cosas, mientras las niñas jugaban!

  Y nada vimos, nada notamos. Tú sonreías, con el niño en brazos.

- “Qué niño más bueno he tenido”, decías.

 Y qué bueno era verte sonreír, abrazando al bebé.

 Ahora ya no estás aquí. Tus alumnos ya no oyen tu “va bene”, mientras destrozan el latín. Tus hijas ya no ríen tanto como antes, sobre todo la mayor. Está desvalida, errática, perdida.

 Y yo te echo de menos.

 No deberías haberlo hecho. No deberías haber saltado.

Pero eso ya lo sabes.

 

los seis tenores Jueves, 23 Abril 2009

Archivado en: alegría, amistad y familia — titaju @ 15:37

 Tengo al marido de viaje y, como siempre que él no está, se me da por coger los álbumes de fotos.

 Y aquí me encuentro yo, relegado al polvo del olvido, el álbum de “tomas falsas” de mi boda.

 Si hay un día en el que realmente lo pasé bien en mi vida, de esos que te ríes a carcajadas de pura alegría, ése fue el día de mi boda.

 ¿Por qué? Por los amigos. La pandilla de mi marido estaba formada por siete magníficos, pero a la boda fueron seis. Eran inseparables desde el instituto, y cuando yo los conocí (en el verano del segundo año de carrera), eran ya un pandillón consolidado que hacía temblar a las chicas.

 Pues no eran poco faltones, no.

 Esta peña inseparable tenían como único fin en esta vida pasárselo de miedo todos los días, y cada fin de semana o día de vacaciones era fiesta segura; allá donde iban, la montaban a base de canciones.

 Con el tiempo, se hicieron un “max mix” de grandes éxitos bastante peculiar; cogían canciones populares, les cambiaban la letra… y las cantaban allá donde fuesen.

 La primera estrofa era la que todo el mundo conocía y coreaba. Os pongo un ejemplo:

 ”El vino que tiene Asunción,

no es blanco ni tinto,

ni tiene color”.

 Entonces, la gente del Karaoke, bar o lo que fuese, se animaba y se unía.

 Llegaba la segunda estrofa:

“El vino que tiene Ismael

¡me cago en su madre!

que lo beba él”

 Y aquí la gente se quedaba en silencio y se ponía a escuchar, preguntándose seguramente qué cosa más rara, que mira tú como seguía la canción de la Asun.

 Llegaba la tercera estrofa:

“las tetas que tiene la Pura

ni están blandas, blandas,

ni están duras, duras”.

 Aquí ya tenían un corro alrededor vitoreando y batiendo palmas, y la canción va degenerando de estrofa en estrofa.

 Cuando llegamos nosotras, las novias, decidimos que aquello de “si no puedes con tu enemigo, únete a él” tenía más razón de un santo, y pasamos a formar un grupo tan grande como Mocedades en sus buenos tiempos. Y el repertorio fue aumentando con la llegada de las féminas, pero más civilizado, claro.

 El día de la boda, el hotel tenía de mano a un grupo que nos amenizó la comida. Pero es que nosotros no necesitábamos grupos; nos bastábamos  solitos, porque hasta teníamos coreografía y todo.

 Y subimos al escenario y nos pusimos a cantar y a bailar.

 Concretamente, lo que cantamos en ese momento inmortalizado es una canción muy tonta que no sé si conocéis, que dice algo así como:

“mira, mira, mira, en el tejado aquél,

hay un gran animal que en bicicleta va.

Es un elefante pues que os pensáis,

con su trompa delante y su rabo atrás.”

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 Cuando la peña se cansó de oír canciones chorras (las obscenas nos las callamos), volvió el grupo a cantar la chica yeyé y pasodobles varios; pero los seis tenores salieron al patio de atrás y dieron un recital que dejó patidifusa a la congregación de madres, abuelas y tías.

 Ahí los tenéis, por orden de aparición, y de izquierda a derecha: Pablo, Jose, Carlos, Ramón, Juanjo y Luis.

 Los seis tenores.

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Lucky luke Miércoles, 22 Abril 2009

Archivado en: varios — titaju @ 14:30

lucky-luke¿Os acordáis de Lucky Luke? Mi hermano coleccionaba sus cómics cuando  éramos pequeños, y yo leía sus historias porque me encantaba  ”Jolly Jumper”, su caballo, que era todo un filósofo.

 Lucky Luke era (es) un vaquero guapo y fumador, que luchaba contra el mal y los tontorrones hermanos Dalton, llamados Joe, Jack, Averell… y no me acuerdo de más. Lucky Luke, además, ostentaba el honorable título de “más rápido que su propia sombra”, y es que nada podía compararse a su revólver.

 Pues ha perdido el título. Hay un señor (no tan guapo, y no sé si fumador), que es tan rápido, que incluso supera la velocidad del sonido; cuando dispara dos veces lo hace a tal velocidad, que parece un solo disparo.

 ¿No me creéis? Pues aquí está.

 Que yo no soy tan exagerada, caramba.

 

Queen y yo Martes, 21 Abril 2009

Archivado en: Hobbies, música — titaju @ 13:13

 Bien. La tendinitis remite, la bronquitis ha desaparecido, la familia no ha vuelto a dar señales de vida y vuelvo a ser yo, que se ha hecho seis kms en hora y media, y está llena de energía (andando, que lo de correr lo llevo muy mal).

 Hoy vuelvo a tomarme el mundo con calma, y ya estoy un poco harta de estar medio depre. Y como Queen siempre, siempre me levanta la moral, os dejo aquí hay una  muestra, que para eso dicen que vale un botón.

 Y es que aunque prefiero mil veces la versión original, aquí hay una muy buena (jksfrzz%%&&!!!, qué lenta va hoy la conexión).

 Lo que me pregunto es de donde saca la gente el tiempo para hacer semejantes cosas:

 

20 de abril Lunes, 20 Abril 2009

Archivado en: amistad y familia — titaju @ 19:45

 Es el título de una canción que cantaban los “Celtas Cortos”, hace ya bastante tiempo.

 Y es que el estribillo dice verdades como puños, que se pueden aplicar, en mi caso, a toda una vida (la mía) partida en mitades. ¿Y quién la partió? El Poderoso Caballero, por supuesto. Cada vez que hace sonar tu bolsa, suena algo así como un “el último es un patata frita”, que decíamos de pequeños.

 Los que hay han cambiado. Y mucho.

 Primero porque el dinero hace extraños compañeros de cama, más que ninguna otra cosa. Segundo porque, quien lo tiene de golpe y nunca lo ha tenido, se cree que ha pasado de ser personita de a pie, a formar parte de la jet set,  esa del club privado, chalecito en la playa y vestiditos de marca, porque es que “chico, o sea, los Levis´no los puede pagar cualquiera” (sic). Tercero porque hace caer la máscara a más de uno, y donde veías amistad y cariño, ahora ves que era cochina y malsana envidia.

 ”Hoy no queda casi nadie de los de antes”. Pues no. Unos pocos han quedado en el camino, todos muertos en accidentes de coche o moto, todos con un full equip o como se diga y 250 caballos, que es la mejor opción para tener entrada directa en el Más allá, cuando tienes 20 años.

 ”Y los que hay, han cambiado”. Y han cambiado tanto que casi todos han olvidado lo que vivimos juntos, lo que planeamos juntos, y lo inseparables que éramos.

 Ahora somos extraños, no tenemos nada que decirnos. Las pocas veces que coincidimos, son para decir un “hola, y tus padres, ¿cómo están?”, o hacer un comentario sobre el último piso que se han comprado, enseñar el BMW de importación, y pasarte por el morro el bolso de Loewe. Y lo típico de si se me ha dado por cambiar de look, cosa que por cierto hago más o menos cada tres meses: “No te recordaba rubia (o morena o pelirroja)”. “¿Aún tienes ese jersey? (el consabido negro de cuello cisne que es un fondo de armario y renuevo de puro gastado)”; “¿y tu melena?”, y la última, de alguien con un coco privilegiado, que me soltó “vaya chicarrona, hija, cuanto has crecido”, dicho en todos los morros a alguien con los cuarenta cumpliditos y que hace cinco años que no ve. Ésta ha cambiado y, por supuesto, para peor.

 De todos ellos, que eran muchos y variados, se salva uno. La  excepción, claro. Y a éste, mi querido Jorge, no he tenido más remedio que decirle “hasta pronto si nos vemos”.

 Hacía 15 años que no lo veía, y para él, ni me ha crecido el pelo, ni ha cambiado de color, ni le importa un rábano si tengo canas o no. Simplemente  se ha interesado por mi vida, por mi marido, por mis hijas. 

 Hoy, cada vez que oigo el “20 de abril del 90″, me acuerdo de todos ellos. Yo no tengo canciones, pero sí he cumplido mis sueños.

 ”20 de abril del 90″, by Celtas Cortos:

 

Chantaje emocional Lunes, 20 Abril 2009

Archivado en: amistad y familia — titaju @ 9:59

chantaje-emocional Hay alguien en mi vida que es experto en el chantaje emocional.

 Desde mi punto de vista, es el peor de los chantajes, porque en el momento que te cogen la medida, te hacen la vida imposible.

 Tengo que decir en su favor que también tengo yo parte de culpa, o eso intentan hacerme creer; que las acciones de los demás se basan en lo que yo he dicho. Es decir: Si digo algo , se actúa en consecuencia y lo que pase es culpa mía porque abrí mi hermosa bocaza.

 Pero si me quedo callada entonces es culpa mía por no haber hablado cuando pude hacerlo.

 Vamos, que el mundo gira porque a mi me da la gana.

 Esto es como el silencio administrativo, que puede ser positivo o negativo según los casos, y resulta que nadie sabe qué casos son, excepto ellos mismos (esto lo puse en el examen de Derecho Administrativo hace un montón de años, en un ataque desesperado de intentar explicar lo inexplicable, y el profesor me dijo que era la mejor definición que había leído del silencio en mucho tiempo).

 Mi chantajista personal ha cruzado ayer una barrera que no debería haber tocado: Mis hijas. Porque si mi chantajista tiene hijos y los defiende, yo también defiendo a los míos, puesto que es lo que más le importa a cada uno.

 Hoy le he dado la vuelta a la tortilla. Se me ha amenazado con un chantaje, y el chantaje lo he hecho yo. Esto me valdrá, por lo menos, tres meses de palpitaciones y quejas por su parte, y por la mía, noches enteras en blanco como esta pasada. Justo premio a mi valía y egocentrismo.

 Y hoy es lunes, empieza la semana que da gusto.